A continuación explicaré rápidamente algunos aspectos básicos de la cámara digital, pero si hay alguno que me dejo atrás, por favor, decírmelo para que lo añada.
- Modos de disparo Tv, Av y M
- Puntos de Enfoque
- Autofocus y enfoque manual
- Medición de la luz
- Raw y Jpeg
- Histograma
- Configuración de la cámara
- Balance de blancos
- Profundidad de campo
- Consejos para comprar cámaras y objetivos
MODOS DE DISPARO
S o Tv: Modo con prioridad a la obturación, donde elegimos una velocidad concreta de obturación y la cámara, de forma automática, nos proporciona el número f correcto según la medición que realiza con el fotómetro.
A o Av: Modo con prioridad a la apertura, donde elegimos una apertura de diafragma concreta y la cámara, de forma automática, nos proporciona una velocidad de obturación correcta según la medición que realiza con el fotómetro.
M: Modo manual, donde nosotros tenemos que elegir la velocidad concreta de obturación y el número f correcto según la medición que realiza con el fotómetro.

PUNTOS DE ENFOQUE
Son los diferentes puntos de enfoque que cada cámara tiene distribuidos en la pantalla de enfoque y que se utilizan cuando tenemos el modo autofocus activado, de tal manera que podemos elegir entre cualquiera de ellos para enfocar una parte concreta de la escena, bien sea a la izquierda, arriba, abajo, en el centro o a la derecha.
Normalmente los puntos de enfoque de los extremos no suelen ser muy efectivos, por lo que hay que utilizar el central para enfocar y, posteriormente, componer la imagen tal como nosotros queramos, para lo cual tendremos que tener presionado el disparador de la cámara hasta la mitad de su trayectoria y cuando finalmente tengamos esa composición, hacer el disparo.

AUTOFOCUS Y ENFOQUE MANUAL
El sistema autofocus de las cámaras nos permite hacer un enfoque de forma automática cada vez que presionamos el disparador de la cámara, de manera que hasta que no se consiga tener la imagen correctamente enfocada, no se podrá hacer el disparo.
En condiciones de luz muy escasas, el sistema de autofocus no se puede utilizar ya que la cámara no puede reconocer donde haya algo que enfocar, puesto que necesita una zona donde haya contraste para reconocerla o obtener dicho foco.


Por el contrario, si utilizamos el enfoque manual, seremos nosotros los que, utilizando el anillo de enfoque del objetivo, tendremos que conseguir ver de forma nítida la imagen. Actualmente las cámaras digitales no traen una pantalla de enfoque dividida en dos partes, de tal manera que cuando se mueve el anillo de enfoque podemos ver la imagen dividida en dos zonas, pero cuando esas zonas se fusionan en una es la señal de que nuestra imagen está correctamente enfocada. Esto la verdad es que es de una gran ayuda, sobre todo cuando hay poca iluminación. Se pueden comprar y acoplar fácilmente a las cámaras, pero estaría bien que después de lo que hay que pagar por estos aparatos no dispongan de una pieza tan básica como esta.
MEDICIÓN DE LA LUZ
Ya hablé antes sobre el fotómetro y que sirve para hacer una medición de la luz, pero esta medición puede realizarse de tres formas diferentes, puntal, ponderada al centro y matricial. En cada una de estas opciones la lectura se realiza de forma diferente.

Lo que hace la cámara es medir la cantidad de luz que incide en una región muy pequeña del sensor. Coincide aproximadamente con el cuadrado que suele indicar el enfoque en el sensor, pero sólo aproximadamente.
La superficie sobre la que se mide depende de cada modelo concreto de cámara. En mi Nikon d80, según datos del propio fabricante, únicamente se tiene en cuenta una superficie de 3,5 mm a la hora de medir la luz. Estos datos, como digo, dependerán del modelo en sí, y en cualquier caso son orientativos. Sólo te tienes que quedar con que es el método que permite un mayor control por lo ajustada de la medición de la luz.
Es importante recalcar que sólo realiza la medición de la luz sobre esa zona, descartando cualquier valor de la luz en el resto del sensor.
Pero cuidado. Esto no quiere decir ni muchísimo menos que sea el mejor. De hecho, normalmente será el peor si no tenemos cuidado.
Éste es el sistema que normalmente utilizan (o utilizaban) los profesionales para medir la luz cuando tienen mucho tiempo y conocimiento de su equipo para poder hacer las fotos.

Con este método, también conocido como promediado al centro, lo que hace la cámara es equilibrar algo más los valores de medición. Da mucho más peso a la luz que mide en el centro (con el sistema puntual), pero también tiene en cuenta los valores que recoge de la zona externa a esa superficie más interior.
Como referencia, mi cámara toma un 75% del valor final de la región central, mientras que el 25% restante lo toma de fuera.
La diferencia fundamental sobre el método de medición central es que con este modo sí que se tiene en cuenta la luz que llega a toda la superficie del sensor, aunque tiene un mayor peso en el cálculo la luz de la zona central.
Podríamos decir que se trata de una medición puntual en la que se incluye cierto margen de error (para bien).

Es el sistema de medición más complejo de los tres, y el que funciona bien en el 90% de las situaciones. De hecho, es más que probable que sea el ajuste que traiga tu cámara por defecto.
Lo que hace este método de medición es, a través de una matriz más o menos compleja de puntos, recoger los distintos valores de luz para cada uno de esos puntos.
Para cada toma recogida asigna un peso, y a partir de esos valores y esos pesos calculan el valor de exposición de la luz final.
¿Cuándo Utilizar cada Método de Medición?
Bueno, pues esa es una muy buena pregunta. Como decía, en la mayoría de los casos la medición matricial funcionará muy bien.
Cuando lo hará algo peor será en situaciones de fuerte contraluz. En estos casos, entendiendo que no contamos con ninguna fuente de iluminación adicional tal como un flash, tendremos que elegir qué queremos que salga correctamente expuesto, si el fondo o el objeto que tenemos delante. Y es ahí donde la medición puntual y ponderada nos permitirán medir la luz con mayor efectividad.
RAW Y JPEG
Son dos tipos de archivos en los que podemos grabar nuestras imágenes y en los cuales se podrán ver perfectamente las fotografías, pero con grandes diferencias entre ambos, ya que el Jpeg es un archivo con la información comprimida y el Raw es un archivo que contiene toda la información de esa fotografía.
Es decir, hay que tener claro que las imágenes cuando se graban en estos archivos se han transformado en información digital, por lo tanto podemos decir que el Raw es como una goma elástica que se puede estirar mucho, mientras que el Jpeg es una goma que ya está estirada al máximo, con lo cual sobre el Raw podemos trabajar modificando valores de saturación, brillo, contraste, balance de blancos, etc… cosa que en el Jpeg no.
Algunos dirán que eso es falso, porque si que se pueden modificar ciertos valores, pero lo que estaremos haciendo en ese caso es romper la poca información que nos queda en el archivo, con lo que tendremos una imagen que a simple vista puede parecer correcta pero que realmente no lo es.
Para comprobarlo basta con coger una fotografía en Jpeg y ver como es su histograma, donde aparece la información digital de la imagen, pero si le modificamos el brillo, el contraste,… notaremos como ese histograma que en un principio era una especie de sierra con un color negro continuo de izquierda a derecha se ha convertido en un peine donde el color negro tiene saltos, ya no es contínuo.

Por tanto, siempre que se pueda hay que hacer las fotografías en Raw que es el equivalente al Negativo, la película que se utiliza en las cámaras réflex analógicas, desde el cual se podían hacer todas las modificaciones que se querían para conseguir la imagen final.
Realmente la fotografía digital de ahora es lo mismo que la fotografía analógica de hace una década, no hay diferencia entre tomar una foto con una cámara digital y otra de película, pero si que hay diferencia en la forma de procesar esa imagen, ya que hoy en día nos basta con un ordenador mientras que antiguamente se necesitaba un cuarto oscuro, cubetas con los líquidos, ampliadoras, en fin, una serie de equipo que se ha simplificado al ordenador.
HISTOGRAMA
Practicamente cualquier cámara cuenta, hoy en día, con la representación del histograma como una opción más de viualización de información de la imagen a la hora de hacer una foto o cuando ya se ha hecho. En este artículo te explico de una manera fácil de entender qué es el histograma y cómo utilizarlo para mejorar la calidad de tus fotos. Si no estás familiarizado aún con su significado o no utilizas esta estupenda ayuda, estás perdiendo una muy buena oportunidad de hacer mejores fotos. ¿Quieres saber de qué te hablo?
¿Qué es el histograma?
El histograma es una representación gráfica de una variable en forma de barras. La superficie de cada una de las barras mostradas es proporcional a la frecuencia de los valores representados. En el eje vertical se representan las frecuencias, y en el eje horizontal los valores de las variables, de modo que será más alta, o tendrá más superficie, aquel valor que más se repite.
Es una representación estadística muy utilizada. Si haces memoria, seguro que recuerdas que cuando eras niño utilizaste histogramas en el colegio para representar, por ejemplo, el reparto de población de distintas edades de tu país.
En fotografía, el histograma de una imagen representa la frecuencia relativa de los niveles de gris o de los colores básicos (rojo, azul, verde) de la imagen.
Una de las técnicas más básicas de retoque fotográfico es la modificación del histograma de una imagen para aumentar el contraste de fotos con rangos muy concentrados.

Además de la gran potencia que contiene una herramienta tan simple como es su modificación, el histograma se convierte en un mecanismo infalible a la hora de comprobar si nuestra imagen está correctamente expuesta en el momento de hacer la foto con aquellas cámaras que nos muestran información.
Y es que, ¿a quién no le ha pasado alguna vez que, después de hacer una foto y verla correctamente en la pantalla de la cámara, al pasarla al ordenador comprueba que se ve demasiado oscura?
La información que recibimos al ver la imagen en el LCD de nuestra máquina resulta en ocasiones engañosa al influir las condiciones de iluminación de la propia pantalla.
Pero la posibilidad de error se disipa cuando hacemos uso del histograma a la hora de hacer la foto. Una correcta representación del histograma nos garantizará que la fotografía está o no correctamente expuesta, independientemente de lo que podamos apreciar al mirar la imagen en el display de la cámara.
Entendiendo el Histograma
Como hemos dicho, el histograma representa los distintos niveles de luminosidad recogidos en la imagen. En la parte izquierda se acumulan los tonos más oscuros, mientras que en la derecha lo hacen los más claros. El histograma transcurre, por tanto, desde el negro absoluto al blanco absoluto, mirado de izquierda a derecha.
Si, al observar el histograma, comprobamos que la gráfica representada es más alta a la izquierda, disminuyendo a medida que nos acercamos a la derecha, manteniendose en cero en este lado, nos encontramos ante una imagen subexpuesta (demasiado oscura).

Si en el histograma se produce el efecto contrario, esto es, la gráfica acumula los valores en la zona derecha, quedando vacía en el lado izquierdo, nos encontraremos ante una imagen sobreexpuesta (quemada).

Si la gráfica recoge valores a lo largo de toda la gráfica nos encontraremos ante una imagen equilibrada con información en todo el rango de luces y sombras.
CONFIGURACIÓN DE LA CÁMARA
Hay un detalle importante en este apartado que nos puede ayudar a reducir el tiempo de procesado de las imágenes, ya que si configuramos correctamente los valores de Brillo, Contraste, Saturación, Balance de Blancos, etc… podemos obtener una fotografía a la que no habría que hacerle nada más una vez que pasáramos a la fase del flujo de trabajo con el consiguiente ahorro de tiempo.
Es más, podemos incluso configurar la cámara para hacer las fotografías en Blanco y Negro, tal como se realizaría con una película de este tipo y guardar la configuración en un modo más de la cámara, de forma que solo tendríamos que elegirlo cuando quisiéramos hacer fotos en Blanco y Negro. Esta opción suele estar disponible en las cámaras de nivel profesional.
BALANCE DE BLANCOS
El balance de blancos (White Balance, WB) es un control de la cámara que sirve para ajustar el brillo de los colores básicos rojo, verde y azul (RGB) con el objeto de que la parte más brillante de la imagen aparezca como color blanco, y la menos brillante como negro. Este control, dependiendo de las cámaras, puede ser automático o manual. Si no tienes claro cómo funciona esta opción de tu cámara o, simplemente,nunca te has planteado su uso, lo que te voy a contar te interesa. En este artículo te explico qué es el balance de blancos y cómo configurarlo correctamente para mejorar notablemente el resultado de tus fotos.

Por Qué Necesitamos el Balance de Blancos
Los colores registrados por la cámara digital dependen de la iluminación. La luz que entra por el diafragma y registra el CCD no es siempre la misma. Puede ser natural o artificial, existiendo subtipos que dependientes de una serie de características diferenciadoras. Una de ellas es precisamente la temperatura de color, que expresa la dominante de color de una fuente de luz determinada, que varía según la distribución espectral de la energía.
En condiciones de luz natural, la energía lumínica está distribuida de forma equilibrada en las tres componentes de color Rojo-Verde-Azul (RGB). Sin embargo, con iluminación artificial una de las componentes de color suele prevalecer sobre las otras. Por ejemplo, en iluminación basada en bombillas incandescentes (tungsteno) el color rojo es predominante.

Una cámara no tiene la capacidad de procesar la luz como lo hace nuestro cerebro, ya que está calibrada de forma que el sensor identifica como luz blanca una luz con la temperatura del color de la luz del Sol. Para compensar los efectos de la iluminación en la foto debemos ajustar en la cámara la ganancia de cada una de las componentes de color.
El Balance de Blancos en las Cámaras Digitales
La mayoría de las cámaras digitales trae incorporado al menos un sistema de balance de blancos automático. Como hemos explicado anteriormente, lo que hace este sistema es ajustar la parte más brillante de la escena para que aparezca como color blanco, y la menos brillante como negro.
Los Modos del Balance de Blancos
Algunas cámaras digitales disponen de configuraciones del balance de blancos con valores por defecto que se pueden seleccionar en sus menús. Estas configuraciones de balance de blancos suelen ser las siguientes:
- Interiores o tungsteno: Se ajusta el balance de blancos asumiendo que se encuentra en un espacio iluminado por luz incandescente (bombillas) o halógena.
- Soleado: Se ajusta asumiendo que se encuentra en el exterior con un tiempo soleado o nublado de gran luminosidad.
- Nublado: Se ajusta asumiendo que se encuentra en el exterior en condiciones de sombra o de cielo muy cubierto.
- Fluorescente: Se ajusta asumiendo que se encuentra en un espacio iluminado por luz fluorescente.
Estas opciones son mejores que el uso automático, pero todavía tendremos problemas con los términos medios, durante el amanecer o el atardecer, en que la luz del sol debe atravesar una mayor longitud en las capas de la atmósfera que envuelven la tierra. Esto modifica la coloración de la luz, la cual pocas veces notamos ya que nos es demasiado cotidiano. En estos casos es muy util disponer de un modo de ajuste manual del balance de blancos.
Ajuste Manual del Balance de Blancos
El ajuste manual del balance de blancos en las cámaras digitales actuales es bastante sencillo. Basta con enfocar un objeto de color blanco (un papel, por ejemplo) y pulsar el botón de calibración de blancos. De este modo la ganancia de las tres componentes de color se ajustará automáticamente para dar el mismo nivel de señal bajo estas condiciones de iluminación, obteniendo de este modo en nuestra imagen unos colores próximos a los reales de la escena.
PROFUNDIDAD DE CAMPO
La profundidad de campo es un recurso de composición fotográfica excelente, ya que influye de forma decisiva en la atención que mostramos a la hora de contemplar una fotografía.
Inconscientemente, dirigimos nuestros ojos a aquellas zonas de la imagen que se encuentran más enfocadas frente a aquellas otras que no lo están.
Esto convierte la profundidad de campo en un arma infalible que juega a nuestro favor a la hora de hacer fotos y dirigir la atención donde creemos que está en centro de atención de nuestra foto, reforzando el mensaje que queremos transmitir con nuestra fotografía.
Pero esa mayor o menor profundidad de campo que podamos conseguir en nuestras fotos va a depender de varios factores.

1. La apertura del objetivo
La profundidad de campo de nuestra foto será mayor cuanto más cerrado esté el objetivo, o lo que es lo mismo, tenga un número f mayor. Así, una fotografía tomada desde un punto con un mismo objetivo a f16 tendrá mayor profundidad de campo (más zona nítida) que otra tomada con el mismo objetivo y desde ese mismo punto con una apertura de f4.
El número f es el elemento utilizado en fotografía para identificar la apertura. Si no estás familiarizado con el concepto o simplemente te interesa conocer el motivo por el que se utilizan esos valores a la hora de identificar las aperturas en los objetivos.
2. La distancia al elemento fotografiado
Existe un segundo parámetro que determina la mayor o menor profundidad de campo conseguida en nuestras fotos y es la distancia a la que estamos del elemento que estamos fotografiando y en el que fijamos el foco en nuestra foto.
Con un mismo objetivo y una misma apertura fijada de antemano, cuanto más cerca nos encontremos del elemento que estemos fotografiando, menor será la profundidad de campo.
Cuanto más lejos nos encontremos del objeto a fotografiar, la profundidad de campo será mayor. Esto significa que si, con una misma apertura del diafragma, hacemos una fotografía a un objeto que tengamos cerca nuestro, la profundidad de campo será menor que si hacemos una foto con esa misma apertura a algo que se encuentre más alejado.
3. La distancia focal
El tercero de los elementos en discordia es la distancia focal que estemos aplicando en nuestro objetivo a la hora de hacer la foto.
Cuanto menor es la distancia focal de nuestro objetivo (o la que tengamos seleccionada en un momento dado, si es un objetivo zoom de focal variable), mayor será la profundidad de campo obtenida.
O dicho de otro modo, a menos milimetros de focal, más zona nítida conseguirás en tu fotografía.
CONSEJOS PARA COMPRAR CÁMARAS Y OBJETIVOS
Cámaras (Características mínimas):
- Hacer fotografías en Raw
- Hacer fotografías en manual
- Rango de Iso amplio pero utilizable
- Zapata para acoplar un flash externo
Objetivos (Características mínimas):
- Tienen que pesar, porque esto es señal de que el objetivo está construido con cristales de calidad, cuyo espesor será mayor
- Menor Nº f posible
- Focal fija, siempre en la medida de lo posible.
1 comment